Historia de la cerveza, desde sus inicios hasta la Edad Media

La cerveza es la receta registrada más antigua del mundo. Los antiguos egipcios documentaron por primera vez el proceso de su elaboración en rollos de papiro alrededor del año 5000 a. C.

Pero contrario a la creencia popular, los egipcios no inventaron la cerveza, aunque sí fueron los primeros en documentar sus recetas y procesos.

Se cree que las primeras culturas primitivas de Mesopotamia fueron las primeras cerveceras, cerca de unos 10.000 años A.C.  y esto se sabe debido a hallazgos arqueológicos, donde se hallaron cuencos con restos de cerveza y cebada malteada.

Este residuo era probablemente los restos de una papilla de cereales que había fermentado de forma natural con levadura salvaje, impartiendo un efecto embriagador al consumidor, que, por tanto, repitió el proceso.

Sin embargo, los egipcios elaboraron sus cervezas con cosas como dátiles, granadas y otras hierbas autóctonas, y probablemente eran bastante duras para los estándares actuales. Los egipcios usaban la cerveza para las ceremonias religiosas, y el faraón dirigía el horario de elaboración y la distribución a las masas.

Podrías llamar a los faraones los primeros «maestros cerveceros» o podrías llamar faraones a los maestros cerveceros actuales si quieres.  Como verás al igual que los cerrajeros, los cerveceros están entre los profesionales más antiguos del mundo.

Un giro interesante en la historia

Platón dijo que quien inventó la cerveza fue un hombre sabio. Pero resulta que Platón se equivocó, porque el “hombre sabio” resultó ser una “mujer sabia”.

Y es que la cerveza en un principio fue inventada por las mujeres. Si.

Hace poco más de 7.000 años, la elaboración de cerveza comenzó su desarrollo en Mesopotamia; eran las mujeres las que mezclaban los granos de cereal con agua y hierbas. Los cocinaban… y de esa mezcla intuitiva impulsada por la necesidad de nutrición surgió un brebaje que fermentó de manera espontánea.

Pronto comenzaron a desarrollar sus habilidades en la producción de este líquido espeso y turbio, pero altamente nutritivo que también podría alegrar el espíritu.

Según la historiadora y sommelier de cerveza británica Jane Peyton, en ese momento, y durante varios miles de años, su gran conocimiento significaba que eran los únicos que podían producir cerveza y también venderla.

La Edad Media

Fue en la Edad Media cuando la elaboración y el consumo de cerveza dio un nuevo giro cuando se añadieron lúpulos a la mezcla. Esta es la flor que le da a la bebida su característico amargor y cuyas propiedades conservantes permitieron que se conservara por mucho más tiempo. Nuevamente, fue una mujer la responsable de este descubrimiento que llevó la elaboración de cerveza en una dirección radicalmente nueva fue la abadesa Hildegarda de Bingen. Por supuesto esta buena mujer, que compartía su papel de maestra cervecera con la de teóloga, escritora y botánica entre otros, fue finalmente canonizada. ¿Cómo no iban a convertirla en santa?

Los monjes fueron en gran medida los cerveceros más destacados de la Edad Media, y prácticamente todos los monasterios tenían una fábrica de cerveza en el lugar. Los historiadores atribuyen a los monjes muchas innovaciones en la elaboración de cerveza más allá de la introducción del lúpulo, incluida la idea de hacer lager o almacenar en frío la cerveza para mejorar el sabor.

Incluso en los tiempos modernos se mantiene la tradición cervecera monástica, con varios monasterios belgas clasificados hoy entre las mejores cervecerías del mundo.