Artesanal, la tendencia de la cerveza

Para muchos de los que ya tenemos muchos años viviendo en este mundo, la cerveza es un elemento común. El consumo de cerveza es a cultural, es decir, no depende de donde estemos, ni de donde venga, todos tomamos cerveza. No deja de ser cierto que el consumo de cerveza se limitaba a la oferta local de las grandes empresas cerveceras y una que otra cerveza que era importando.

En promedio, un país con cultura cervecera no tenía más de 10 tipos de cervezas para que la gente disfrutara, o por lo menos así en los países de américa latina.

Lo que se ha visto ahora es que, muchos están interesados en dar un toque personal a la cerveza y se ha llevado la producción a un entorno más casero, a unos entornos más artesanales. Si, hoy en día muchas personas elaboran cervezas en pequeños lotes y eso les permite innovar mucho. En un país en donde solo existían tres cerveceras más la oferta internacional, a hora pueden existir cientos de cervezas de distintos sabores, para todos los gustos.

No nos cansamos de ver creatividad en la producción artesanal de cerveza, es decir, podemos ver cervezas de todo tipo, por ejemplo, cervezas más frutales, cervezas con bajo contenido de alcohol, cervezas en combinaciones exóticas; todo lo que te puedas imaginar, se puede convertir en una buena cerveza.

Al ser una producción local, el productor tiene mucha más libertades de experimentar y de cambiar los sabores de las cervezas sin que eso signifique un costo muy elevado. De hecho, me atrevo a decir que se puede producir cerveza según la temporada, por ejemplo, si es temporada de fresas se elaboran de esa fruta y se deja de producir cuando entre en estación alguna otra fruta.

Las cervezas artesanales son más costosas que una cerveza normal, fabricada en una gran planta, pero quien la consume está dispuesto a pagar el precio, pues es algo distinto e innovador.